La campaña se basa en seis carteles publicitarios que tratan de recuperar la tradición de los «affiches» franceses de finales del siglo XIX. Se ha querido huir de la campaña fotográfica y aprovechar el soporte como un símbolo, de modo que contenido y continente sirvan al mismo fin que es promocionar de forma conjunta el territorio turístico de la Jacetania y el vecino valle del Aspe. Los seis carteles abarcan desde finales del XIX hasta 1930 y representan la vinculación entre la Jacetania y el valle de Aspe recurriendo a un sistema que se utilizó aquí, en el norte de los Pirineos, para promocionar sus productos.
Los carteles tienen varias representaciones: un pastor vestido de ansotano en el ibón de Estanés, San Juan de la Peña, la Ciudadela de Jaca, el fuerte del Portalet, la estación internacional de Canfranc y una estación de esquí. En todos los carteles aparece el texto «Pirineos-Pyrénées. Jacetania/Aspe», así como el eslogan de la campaña «un territorio cuidado». La campaña pretende ser impactante y por eso se ha renunciado a la fotografía, para no ser una campaña más.