Visitas guiadas a monumentos de Sobrarbe

La comarca de Sobrarbe va a mostrar su patrimonio durante el mes de agosto por octavo año consecutivo. Hasta el día 29 se van realizar una serie de visitas guiadas a diversos monumentos de la comarca, al que se han incorporado los itinerarios patrimoniales por Broto y Fiscal. El precio de las visitas es de 1,20 euros cada adulto y gratis los niños menores de 12 años.

 

La idea es dar a conocer algunos de los monumentos más significativos de la comarca de Sobrarbe y descubrir una nueva mirada sobre algunas de las localidades más representativas de estas tierras y su patrimonio, ya que muchas veces pasa inadvertido para el visitante, además de potenciar los flujos turísticos y fomentar el conocimiento y difusión del patrimonio sobrarbense, buscando una manera que garantice la visita de manera responsable.

En el caso de las visitas patrimoniales, un recorrido por las principales calles y plazas que se ofertaba en Torla y que ahora se va a ampliar a Broto y Fiscal, para descubrir minuciosamente los valores culturales, arquitectónicos, artísticos e históricos de estas localidades, a través de sus principales edificios y monumentos, como la Cárcel de Broto.

Además de estos cascos históricos, se mantienen las iglesias de San Vicente de Labuerda, San Juan de Toledo de la Nata, la parroquial de Olsón y de la Javierre de Bielsa. A esto se le une una pequeña ruta que va desde Olsón al conjunto de Almozarre, para conocerlo y disfrutar del paisaje que lo rodea, además de descubrir el conjunto hidráulico para la elaboración de cereal y aceite a las orillas del río Vero. Los dos molinos que existen son los más interesantes y mejor conservados de la cuenca del Vero.

El patrimonio que se descubre con estas visitas es rico y variado, e incluye algunos de los monumentos más significativos de la comarca.

La iglesia de Santa Eulalia de Olsón está considerada popularmente como la “catedral de Sobrarbe”. Consta de una portada renacentista, única por su exquisita factura y su programa iconográfico, y en el interior de la nave de este edificio gótico tardío se encuentra decoración pictórica de la época moderna, azulejería de Muel y pizas de estilo mudéjar.

Javierre de Bielsa es una iglesia románica de estilo popular, del siglo XIII, cuya fábrica de piedra y madera se integra totalmente con el extraordinario paisaje que lo rodea, a los pies de Monte Perdido. En su interior sobresale el retablo del altar, realizado al temple, y las tres tablas que recuerdan el original desaparecido.

También del románico es San Vicente de Labuerda, iglesia ubicada bajo la famosa Peña Montañesa en la que se hallaron las reliquias de San Visorio. Su estado de conservación es magnífico y su interior esconde el retablo que preside el ábside perteneciente al taller de Juan de Abadía, por lo que es una de las piezas clave de la historia del arte gótico.

En el interior de la iglesia románica de San Juan de Toledo de la Nata, perteneciente al Monasterio de San Victorián, encontramos un impresionante fresco del siglo XVI, de temática religiosa, que está perfectamente integrado con la fábrica arquitectónica.