¿Qué es una Reserva de la Biosfera?

reserva de la biosfera ordesa-viñamalaLas Reservas de la Biosfera son áreas representativas de territorios cuya importancia, tanto para la conservación como para el suministro de conocimientos prácticos que puedan contribuir a un desarrollo sostenible, ha sido reconocida internacionalmente por las Naciones Unidas. Las Reservas de la Biosfera son elementos para asegurar un futuro construido a partir de la historia propia. Han sido declaradas más de 300, repartidas en un centenar de países y de las cuales existen en España poco más de 10.

El objetivo de una Reserva de la Biosfera es la preservación de los valores naturales mediante una gestión científicamente correcta, socialmente respetuosa, culturalmente creativa y operativamente sostenible.

Gran parte del Pirineo Aragonés se consideraba reserva de la biosfera

Nacimiento y desarrollo

¿Cómo conciliar la conservación de la diversidad biológica, la búsqueda de un desarrollo económico y social y el mantenimiento de los valores culturales asociados? Esta es una pregunta esencial a la que se enfrenta el mundo de hoy y para responderla se ha concebido la idea de Reserva de Biosfera. Por ello, las Reservas se configuran como zonas de ecosistemas terrestre, costeros o marinos representativos, cuya importancia, tanto para la conservación como para el suministro de conocimientos prácticos y valores humanos, pueda contribuir a un desarrollo sostenible internacionalmente re- conocido dentro del marco del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MaB, de la UNESCO (Marco Estatutario de la Red Mundial de Reservas de Biosfera).

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Este programa internacional, con base en cada país a través de los Comités Nacionales, es un programa de investigación, formación, demostración e información. Está dirigido a proporcionar una base científica sólida y personal con formación adecuada, elementos necesarios para abordar los problemas vinculados con la utilización y conservación racional de los recursos y sistemas naturales, así como su compatibilidad con los asentamientos humanos.

El Programa MaB (Hombre y Biosfera) de la UNESCO planteó opción de una vía de desarrollo basada en los principios de la sostenibilidad desde la década de los años setenta, una visión anticipada difundida años más tarde como «desarrollo sostenible» por la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas a través de su informe de 1987 «Nuestro Futuro Común». En todos estos años, la idea de la sostenibilidad ha demostrado ser una metáfora poderosa en la tarea de despertar la conciencia de los ciudadanos y centrarla en la necesidad de un mejor equilibrio del hombre con el medio ambiente.

La apuesta por la sostenibilidad se plasma definitivamente como un gran compromiso político mundial en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro en 1992. Además de la Declaración en favor del Desarrollo Sostenible, la Agenda 21 o Programa de Acción adoptado en Río’92 se convierte en un verdadero hito en la instrumentalización y profundización de una política medioambiental a escala internacional, donde se integran las distintas estrategias de desarrollo sectorial y económico.

A nivel de la Unión Europea, la apuesta por el desarrollo sostenible se concreta de forma global en el V Programa Marco de Política para el Medio Ambiente y el Desarrollo, denominado «Hacia un Desarrollo Sostenible» (1993). El V Programa Marco confirma la intención de instaurar una política de progreso en la perspectiva de la sostenibilidad de acuerdo con la Agenda 21, es decir, duradero y respetuoso con el medio ambiente. Las directrices de esta política comunitaria pretenden:

 · Alcanzar el equilibrio deseado entre la actividad humana, el desarrollo y la protección del medio ambiente, mediante una responsabilidad compartida de manera equitativa y bien definida, teniendo presente el impacto ambiental de las distintas actividades y la utilización de los recursos naturales.

· Integrar las preocupaciones medioambientales en la defmición y ejecución de las políticas económicas y sectoriales a nivel de:

-Las administraciones públicas
-Los procesos de producción
-El conjunto de los comportamientos y opciones individuales

 · Fomentar el diálogo y las acciones concertadas entre aquellos interlocutores cuyos intereses puedan ser diferentes a corto plazo. Dicho diálogo sólo será posible si está basado en una información objetiva y fiable sobre el medio ambiente y sobre los factores que inciden en él.

Todos estos grandes marcos políticos orientados a propiciar un acuerdo, han provocado un importante cambio en la forma de enfocar los problemas del desarrollo y el medio ambiente en los últimos años.

Evolución histórica de las reservas

El concepto de reserva de biosfera fue elaborado en 1974 por un grupo de trabajo del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MaB) de la UNESCO. La Red de reservas de biosfera se inició en 1976, contando en la actualidad con 337 territorios. La Red es un elemento esencial para alcanzar los objetivos del MaB, a saber, lograr un equilibrio sostenible entre las necesidades humanas y la naturaleza, a veces en conflicto, conservar la diversidad biológica, fomentar el desarrollo económico y conservar los valores culturales asociados. Las reservas de biosfera son lugares donde se ensaya, afina, aplica y divulga este objetivo.

En 1983 se organizó conjuntamente por la UNESCO y el Programa de las ‘Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en colaboración con la FAO y la UICN, el Primer Congreso Internacional sobre Reservas de Biosfera en Minsk (Bielorusia). Los trabajos de ese Congreso Internacional alumbraron un Plan de Acción para las Reservas de Biosfera, aprobado oficialmente por la Conferencia General de la UNESCO y el Consejo de Administración del PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Desde entonces, el contexto en que se desenvuelven las Reservas de Biosfera ha cambiado sustancialmente, como se pudo comprobar a lo largo de la Conferencia de Rio.

El Convenio sobre la Diversidad Biológica, firmado durante la Cumbre de Río y ratificado por más de cien países, marca unos objetivos acordes con el enfoque integrador de las Reservas de Biosfera. Los principales objetivos del Convenio son la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus elementos y una distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de la explotación de los recursos gen éticos. Las reservas de biosfera se pueden convertir en lugares propicios para la aplicación del Convenio, no solamente por ser laboratorios de aplicación del desarrollo sostenible sino, además, por su representatividad biogeográfica. Desde el Congreso de Minsk han evolucionado los criterios sobre espacios naturales protegidos incluyendo el concepto de reserva de biosfera, pero también han surgido importantes innovaciones relacionadas sobre todo con la administración de estos territorios. Se han elaborado nuevas metodologías para incorporar a todos los interesados en los procesos de adopción de decisiones y de solución de conflictos, y se ha prestado más atención a la necesidad de utilizar planificaciones regionales.

Se han ideado nuevas formas de reservas de biosfera, como las reservas en constelación o transfronterizas, y muchas han evolucionado sustancialmente, pasando del hincapié en la conservación a una integración más profunda de la conservación y el desarrollo. Igualmente, las nuevas redes internacionales de información, estimuladas por el avance de la tecnología, facilitan considerablemente la cooperación y la comunicación entre reservas de biosfera de distintos países.